Cuando miras tus fotos, no hay nada diferente. Desde que tienes 10 años traes el mismo corte y peinado, ¿qué esperas para hacerte un súper cambio de look? Aquí hay unos tips que te ayudarán a lucir diferente según tu tipo de rostro:
Cara Ovalada:
Córtate el pelo a la altura del cuello y hazte dos capas de tal forma que queden degradadas. Con este tamaño todavía podrás recogértelo o peinártelo con las puntas hacia adentro. Redescubrirás tu cara y veras que se vera más afilada.
Cara cuadrada:
No te conviene el pelo corto, mejor déjatelo largo para que no se te marquen las facciones. Hazte un corte con capas largas atrás y cortas adelante, la primera a la altura de los labios. Juega con tu pelo para que no se vea todo aplastado, para eso te recomendamos que te pongas de esas espumas para darle volumen al cabello. ¡Con este corte puedes hacer muchas cosas!
Cara triangular:
Déjate el pelo a la altura de los hombros, desvanecido de las puntas pero con el mismo tamaño en todo el pelo. Puedes hacer unas capas largas en el frente para suavizar la caída del pelo y afinar las facciones. Te puedes peinar con las puntas hacia dentro, dejarlas hacia fuera o recogerlo dejando que las capas del frente caigan sobre tu cara.
Cara redonda:
Hazte un corte a la altura del cuello, con una capa debajo de los ojos para no marcar las facciones. Este corte hace que la parte de atrás tenga mucho volumen. Puedes peinarte con puntas hacia fuera o para dentro, de raya de lado, en medio o en zig zag.
Cara alargada:
Este es el corte más atrevido. Si tienes facciones finas, ármate de valor y ¡córtate el pelo cortito! Sí, de esos cortes tipo hombre pero con toque femenino. Sé que es un cambio drástico, pero valdrá la pena.
Ya que te hiciste el corte, puedes cambiarte el color de pelo, hacerte rayitos o, simplemente, ponerte pinzas, brillantitos, cintas. Vete de compras, escoge algo que te haga verte súper sexy, maquíllate diferente y sal a divertirte. Eres otra, nadie te reconocerá.